Taller y sorpresa en The Home Depot
Siempre me ha gustado todo lo relacionado con las plantas pero reconozco que he sido super mala en el cuidado de las pocas que he tenido, es fácil decir que es por falta de tiempo pero la verdad fue falta de organización.
Dándome nuevamente una oportunidad de tener plantas para darle un respiro a mi nueva casa y aprender técnicas sencillas que me ayuden a organizar el tiempo para su cuidado fui hasta The Home Depot en Redmond ya que estaban promocionando un taller de “Hazlo tú misma – Jardín de plantas suculentas”.
Una señora que trabaja en la tienda por departamentos se ofreció a ayudarme a encontrar dónde era el taller ya que no estaba señalizado por ninguna parte, cuando al fin dimos con el sitio yo era la única participante y el instructor no hablaba nada de español, mi guía fue a pedir permiso a su manager y le dieron autorización para servirme de interprete en lo que no entendiera de la explicación, esto sencillamente para mi ya era calidad en el servicio, un curso totalmente gratis y además el lujo de tener una interprete.
A continuación el instructor comenzó a explicar cómo escoger las plantas y la tierra adecuada.
Primero que nada, el termino “jardín de plantas suculentas” que en inglés era “succulent gardens” se refiere a las plantas que por dentro contienen mucha agua.
Para colocar las plantas en el matero:
- El matero debe tener un hueco en el medio para dejar salir el agua y ser tan grande como la cantidad de “bebes” que quieras plantar.
- Colocar musgo español para que sirva de base a la tierra y pueda absorber un poco del agua que sale.
- Usar tierra para captus para este tipo de plantas.
- Antes de plantar se debe abrir un hueco lo suficientemente profundo para que las raíces de la planta no queden expuestas en la superficie.
- Luego de colocar todas las plantas que se quiera hay que asegurar que la tierra este por encima de la raíces.
- Se puede colocar más musgo español o piedras pequeñas por encima, como adorno.
Tips:
- Estas matas no requieren mucha agua, con una vez por semana es suficiente siempre que la tierra de arriba ya esté seca.
- Cuando es invierno se le puede colocar agua una vez cada dos semanas.
- No requieren mucho sol pero siempre es bueno darles un poco, así que ésta época de primavera y verano son las mejores para regalarles un poco.
Al finalizar el taller y con las manos llenas de tierra el instructor me preguntó:
-
What’s your name?
- Ailé
- Well, Ailé, this is for you
y me entregó el trabajo que acabábamos de hacer , así que además de un taller gratis con interprete, lleno de tips interesantes, salí con un hermoso trabajo de plantas que puede valer cerca de $80. Como es de imaginar grité, aplaudí y abracé con mucha fuerza al instructor
Los grandes ausentes
Desde hace mucho tiempo, tanto que nosotros mismos nos sorprendemos, dejamos nuestro país, amigos y familia atrás, sin importar las razones que nos llevaron a tomar esa decisión el camino hasta el hoy ha estado marcado de risas, llantos, dichas y desdichas.
Cuando armas tu maleta no solo la llenas de ropa también colocas a cuenta gotas todos tus sueños y recuerdos, nunca es fácil cuando la cierras y te vas. Aunque el viaje estará cargado de aventuras y suspenso siempre habrá momentos en que volverás la vista atrás para comprobar que no todo ha sido en vano pero también lo harás para refugiarte en los más hermosos recuerdos, principalmente, cuando el presente este teñido de nostalgia.
Nunca será fácil ver como la vida continúa y tú alejándote de todos cada vez más, estar ausente en los cumpleaños, las reuniones, noches de birras, bautizos, matrimonios, primeras comuniones, día de la madre, del padre, navidad, año nuevo, semana santa, carnavales… y hasta en los funerales de toda la gente que amaste y de los que no tuviste tiempo suficiente para demostrarles amor… con el tiempo tú te vas volviendo una sombra en sus recuerdos.
Siempre los que quedan miran con recelo a los que se fueron, siempre creen que están bien pero pocos ven lo casi imposible del desapego, lo difícil que es no poder estar en los momentos importantes de tus amigos y de tu familia, el tener que llorar solo por la muerte de alguien amado, un 24 sin poder comer hallacas anhelando una buena gaita o extrañar un año nuevo al son de “faltan cinco pa’ las doce”.
La vida te pone una balanza entre lo que quieres ser y a lo que debes renunciar, los que escogemos “lo que queremos ser” no dejamos de extrañar las cosas a las que debimos renunciar.
Por estas y por muchas razones más en la vida de nuestras personas más queridas y en todos sus momentos importantes siempre seremos los grandes ausentes.
Acerca de las bibliotecas … y no tomar las cosas por sentado
Tengo dos meses en Redmond y cuando llegué, lo primero que hice fue buscar mi biblioteca de KCLS más cercana como el primer punto de integración con nuestra nueva comunidad,. Visitar las bibliotecas siempre ha sido mi gran pasión dada mi profesión y vocación y he aprendido a ¡nunca dar por sentado el propósito, la calidad y la profundidad del servicio que recibo! 
Mi primera impresión sobre KCLS en Redmond es simple: fui capaz, sin preguntar o sin que me preguntaran, de ir hasta la zona de estantería abierta. Para poner esto en perspectiva, muy pocas de las bibliotecas sudamericanas que he visitado tiene esta condición, incluso aún se discute la idea de hacerlo dada la potencial pérdida del material y el impacto que se percibe tenga sobre la cantidad y la calidad del trabajo para el staff de la biblioteca.
En Redmond, me he podido incorporar a la vida de la biblioteca sin ningún tipo problema. Todavía no estoy segura si la KCLS sólo confía en que sus usuarios están educados pero han configurado todo lo necesario para una mínima intervención del personal y la biblioteca está justo para lo que estaba destinada a ser: un espacio público para el público.
La colección más grande se divide en ficción y no-ficción y está ordenada mediante el Sistema de Clasificación Decimal Dewey, también cuentan con espacios para niños y referencia. La separación de la colección general hace que sea más fácil para los usuarios localizar su documento estando en el contexto adecuado y utilizar el catálogo como un sistema de autoservicio.
Una vez que el usuario encuentra su literatura tiene varias opciones para utilizarlo: sentarse en cualquier espacio de lectura provisto dentro de la biblioteca, utilizar su laptop (o los ordenadores dispuestos para su uso) con acceso gratuito a Internet mientras busca referencias en el libro seleccionado o hacer auto check-out en las máquinas que están configurados especialmente para ese fin.
Por supuesto, mucha gente todavía caminan con sus laptops y morrales dentro de la biblioteca y sin que les hagan preguntas pueden sentarse a leer sus propios libros en los espacios de lectura.
Para mí, lo más interesante ha sido comprobar que en las devoluciones no necesitas de una 3ª parte para ayudarte a hacer el trámite entre la biblioteca y tú, puedes devolver tu libro en las máquinas que están fuera de la biblioteca, y que te entregan un comprobante de devolución.
Como bibliotecóloga, me alegra ver que KCLS piensa en la conveniencia de los usuarios de Redmond, mientras que proporciona un auto-servicio transparente no olvida el duro trabajo intelectual y la dedicación de los bibliotecólogos que están detrás del servicio, ya que en realidad demuestra la integración y calidad profesional del staff.
Y así, los usuarios, cual sea su target o público en particular (como los hispanos, como yo), siente la biblioteca como un espacio suyo sin procedimientos extraños, y como un punto de encuentro para la integración, ya que es no sólo es un servicio fácil de asimilar, sino también posee servicios especializados claramente creados para cumplir con el objetivo de una biblioteca multicultural.
About libraries… and never taking things for granted
I’ve been in Redmond for 2 months now. When I arrived, the first thing I did was to locate my nearest KCLS library, as the go-to point for integration with our new community – besides, visiting libraries has always been my greatest passion given my profession and vocation. And I’ve learned to never give for granted the purpose, quality and depth of service I’ve been receiving there!
My first impression about KCLS in Redmond is simple: I was able to walk in, no questions asked, to the open shelving area. To put that in perspective, no South American library that I’ve ever visited even entertained this idea given the potential for property loss and the perceived impact on job quantity and quality for the staff.
In Redmond, I’ve been able to incorporate into library life with no problems at all. I’m still not sure if KCLS just trusts their educated patrons, everything’s been setup for minimal staff intervention or the libraries are just what they were meant to be: a public space for the public.
Their largest collection is divided in fiction and non-fiction, ordered using the Dewey Decimal Classification System. While they still have spaces for children’s and reference, separating the general collection makes it easier for patrons to locate their context and self-serve when they use the catalogue to search for the information they’re looking for.
Once you find your book you have several options to consume it: sit on any reading-ready space, use your computer with free Internet access while you use your book for references or self check-out your book from the machines they’ve setup for you.
Of course, lots of people still walk in with their laptops and backpacks. No questions asked, and especially not if you bring your own literature – even if it’s not on their collection.
For me, the most interesting part has been checking in your loans. You don’t need a 3rd party to help you conduct business between you and the library if you don’t need to – you can check in your books in the machines outside the Library. 
As a librarian, I’m glad to see KCLS thinks on Redmond patron’s convenience, while providing a transparent, high quality self-service – without forgetting the hard intellectual work and dedication of the librarians behind the service since it actually speaks highly of the integration and professional quality of their people.
And so patrons, whether targeted as a particular audience (such as Hispanics, as myself) or not, still feels the library as a space to be taken without odd procedures, and as a go-point for integration since it’s not only the easiest public service to consume but also a hotbed of specialized services clearly pointed towards a multicultural library.
Enseñanza temprana del español en la red de KCLS
Como una manera de apoyar a la cada vez más creciente población hispana en Estados Unidos las bibliotecas públicas del Condado de King (King County Library Systems – KCLS) ofrece entre sus servicios unos talleres que me parecen inclusivos e importantes, se trata de las “Fiestas de alfabetización temprana en Español (Early Literacy Parties in Spanish)“.
Estos talleres son ofrecidos totalmente gratis por la red de bibliotecas para familias hispanas que entre sus objetivos tiene hacerle entender a las familias su rol y la importancia de su papel como maestros, ya que durante estas clases ellos están con sus hijos y participan en todas las actividades apoyando e impulsando su crecimiento, dándoles herramientas para que sean más proactivos en su alfabetización y educación.
A través de libros, juegos, vídeos, canciones infantiles buscan que los niños se interesen por el idioma antes de que si quiera sepan escribir y así ser el impulso para el desarrollo lingüístico y la habilidad de ser bilingües.
Me parece maravilloso que en un país donde existen cada vez más inmigrantes hispanos se de este tipo de servicio social, totalmente gratuito en las bibliotecas que deberían ser siempre el núcleo de unión entre la comunidad y los individuos.
Aquí un vídeo publicado y editado por la propia KCLS.
